No tengo un sistema perfecto, pero sí un proceso que intento seguir para evitar decisiones impulsivas.

Paso 1: Entender en qué estoy invirtiendo
Si no lo entiendo, no invierto. Así de simple.
Paso 2: Evaluar el riesgo
Me pregunto:
- ¿Qué es lo peor que puede pasar?
- ¿Estoy dispuesto a asumirlo?
Paso 3: Pensar a largo plazo
No invierto pensando en semanas o meses, sino en años.
Paso 4: Aceptar la incertidumbre
Nadie puede predecir el mercado. Asumirlo da mucha tranquilidad.

Conclusión
Este proceso no garantiza resultados, pero me ayuda a evitar errores graves.
